martes, 24 de marzo de 2009

La homofobia del futuro

Actualmente España se ha convertido en un referente en cuestión de libertades civiles para otros pueblos que, igual que el nuestro, tienen que soportar la pesada carga de la organización católica y todo el odio y moralina que trae consigo. En los últimos años se ha avanzado a una velocidad que ni los más optimistas podían prever. Esto ha traído consigo una especie de vértigo o miedo a perder alguno de los derechos adquiridos si vuelve al poder la derecha, ya que puede que los últimos avances no estén aun bien asentados en la sociedad y es lógico que la derecha quiera cobrarse alguna pieza si llega al gobierno, sobre todo para contentar a los sectores más radicales.

Y la derecha volverá, es inevitable, la cuestión es cuándo y con qué ganas de cercenar derechos. La primera pregunta quizá pueda dar positivo dentro de tres años, según como capeé el vendaval económico el gobierno, a quien ponga de candidata y como resuelva sus problemas con la corrupción la oposición. La segunda respuesta parece más complicada de predecir, aunque en esta los colectivos homosexuales en particular, y la sociedad civil en general, tienen más posibilidades de influir que en la anterior.

Los colectivos LGBT pierden la perspectiva y hacen peligrar los logros alcanzados si caen en el juego político y apuestan por un partido en concreto, porque al identificarse claramente con una opción política hacen que los derechos homosexuales se vean igualmente identificados con ese espectro ideológico o partido e inevitablemente la ideología opuesta se refuerza en sus posturas homófobas.

En la mano de los colectivos está trasladarse a una posición menos partidista y más conciliadora que permita a los sectores progresistas de la derecha que están a favor de la igualdad obtener argumentos y apoyos en su lucha por imponerse sobre el sector conservador.

Entablar ya el dialogo entre los colectivos y la derecha es fundamental y cada día que pasa es un día perdido y un retroceso, va siendo hora de que los colectivos salgan de su adormecimiento y sean valientes, es necesario y fundamental para nuestros derechos que sean capaces de hablar, aunque ello conlleve un pequeño o gran enfado de su partido político.

No hay comentarios:

Publicar un comentario